Biografía de María Elena Walsh

Esta Biografía de María Elena Walsh es fruto del trabajo de investigación que realicé por años acerca de su obra. En dicha exploración me encontré con una mujer apasionada por la música y las letras, que supo explorar en su obra. Pero especialmente que logró transmitir con sus canciones toda una cultura a los más chicos.

Pero esta no es una Biografía de María Elena Walsh común, ya que intento contextualizar la vida y la obra de la autora en la época socio-política que sirvió de escenario para sus creaciones artísticas.

TRAYECTORIA DE VIDA

Me autorizo a morir sólo de vida.

Me olvidarán sin duda, pero cuando

mi enterrado capricho lo decida.

“Asunción de la Poesía”

Su Infancia y Juventud

1930: El primero de febrero de 1930 nació María Elena Walsh en la provincia de Buenos Aires, en un pueblo cercano a la Capital llamado Ramos Mejía. Su padre, inglés nacido en Argentina, hijo de inglesa y de irlandés era contador del ferrocarril, que en ese momento pertenecía a los ingleses; su mamá, hija de criollo y gaditana, se dedicaba a las tareas domésticas. Según la autora, su mamá «fue una artista para los dulces, la costura, el cuidado de las plantas y la administración del hogar».

Enrique Walsh venía de un matrimonio anterior y ya tenía cinco hijos mayores cuando se casó con Lucía Elena Monsalvo, con quien tuvo dos hijas: Susana y María Elena. Su infancia transcurrió feliz en un gran caserón con patios, plantas donde treparse, perros y gatos con quien jugar y muchos libros y revistas para leer a la hora de la siesta.

El padre tocaba el piano, el violonchelo y el mandolín. María Elena recuerda cómo él guiaba a su hermana en trabajosos estudios de piano y copiaba música con deslumbrante caligrafía. “Nos costó sangre el intento de igualar sus virtudes», confesó Walsh en el libro que escribió sobre su vida Alicia Dujovne.

La música y las letras

Su familia escuchaba música clásica, ópera y canción melódica norteamericana. El tango todavía no era bien visto entre la clase media y aún no se había despertado el gusto popular por el folklore argentino, que coincide con la década del cincuenta. No había universitarios en la familia pero todos acostumbraban leer buenos libros.

Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes, de donde egresó a los 18 años, pero durante su carrera se sintió atraída por las letras.

1945: Publicó su primer poema en la revista «El Hogar» que tenía una sección literaria muy importante que recibía colaboraciones de autores prestigiosos como Jorge Luis Borges y Alfonsina Storni.

¿Cómo sucedió?  Porque siempre hay alguien que tiende una mano abierta.  Una compañera mucho mayor, que colaboraba en la revista, le llevó mis versos al poeta Augusto González Castro, que las publicó a toda página y se convirtió en mi afectuoso “padrino”.

Así gané mi primera paga, creo que la fantástica suma de $25.

El panorama intelectual en Buenos Aires “tenía tres puntos clave: el suplemento de La Nación, dirigido por Eduardo Mallea;  Sur, dirigida por Victoria Ocampo; El Hogar, dirigida por León Bouché.  Había mucho acto literario y lectura de poemas en los salones de la calle Florida, y en la esquina de Viamonte, el café Jockey Club, flor y nata de los encuentros escritoriales.

 

1947: Otoño imperdonable

Es su primer libro de poemas, que consiguió publicarlo con dinero de sus ahorros, el mismo año falleció su padre.

Otoño imperdonable, fue premiado y elogiado por la crítica. Obtuvo el “Segundo Premio Municipal de Poesía”. Este libro permite comparar sus comienzos literarios y el camino poético seguido después, especialmente en lo que hace a la poesía para niños. Por gentileza de MEW consultamos la segunda edición del libro, de 1948.

La primera matriz retórica de la poesía de Walsh, es la misma de los románticos españoles y la de los neorománticos argentinos. 

En casi todas las composiciones de Otoño imperdonable predomina un tono grave. Los tópicos son, entre otros, el vacío de la existencia que está por acontecer, la imposibilidad de la palabra, una visión humanizada de la naturaleza y su correspondiente visión naturalizada de lo humano, la extrañeza ante formas de la realidad, la valorización de la infancia, del solar natal y de la naturaleza incontaminada.

En los poemas predominan los elementos naturales: por ejemplo las metáforas sobre la floración y el retoño. Son reiteradamente empleadas las imágenes que se construyen sobre ese tópico que es el del rejuvenecimiento de la naturaleza o el retornar de la naturaleza.

El libro entero contiene formas poéticas tradicionales como el soneto y utiliza principalmente los metros regulares y la rima consonante y las divisiones estróficas tradicionales. Otoño imperdonable puede leerse como una configuración de la subjetividad de la escritora y una manifestación de los problemas interiores de ese período de su vida. El libro refleja una experiencia del vacío de la existencia que está por suceder, un sentimiento de lo culpable, por ejemplo en las veces que menciona la imposibilidad de la palabra.

Poema con razones principales

Entre los poemas de este libro vamos a señalar el poema final: Poema con razones principales que está dividido en tres partes. La parte II contiene cinco estrofas, tres de ellas fueron incluidas en un recital sobre composiciones de María Elena Walsh que en el año `82, Susana Rinaldi presentó en el teatro Odeón. 

Este poema anticipa ciertas características de la poesía posterior de María Elena Walsh para adultos, donde el tema es la esperanza, lo esencial de los sentimientos humanos:

II

(…)

Pero digo: -No importa que estén rotas

que se hayan muerto todas estas flores.

Ya volverá la música a sus notas

ya Dios inventará cosas mejores.

Porque veo que el cielo no termina,

y que no muere toda voz que canta,

que la alborada pisa la colina,

y en azufre y ceniza se levanta.

Alzo mi fortaleza de suspiro

y mi sangre arrancada de una hoguera,

para que sea cierto lo que miro,

y que no sea lo que Dios no quiera. (…)

En este poema al igual que en Como la cigarra escrito veinte años más tarde, la voz poética plantea el tema de la renovación de la vida, del tiempo cíclico.  Llama la atención la profundidad literaria de poemas escritos por una adolescente que configuran este libro, que fue elogiado por dos poetas consagrados con el Premio Nobel de Literatura: el  chileno Pablo Neruda y el español Juan Ramón Jiménez.

Queremos resaltar en esta Biografía de María Elena Walsh que a diferencia de otros grandes poetas, MEW nunca renegó de este primer libro. 

Prólogo de Horacio Armani

El libro contiene una carta prólogo elogiosa de Horacio Armani quien señala los rasgos que él considera valiosos en la poesía de Walsh. Como el darle voz a la naturaleza o tomar a la naturaleza como objeto privilegiado del discurso poético y al mismo tiempo lo que él llama una vocación melancólica, que consiste en recordar dolorosamente, nostálgicamente la edad pasada de la infancia.

Viaje a EEUU

1948: A los 18 años, ya egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano, el autor de Platero y yo y su esposa la invitaron a pasar una temporada en su casa de  EEUU para que estudiara en la Universidad de Maryland con una beca de seis meses.  Así fue como conoció Washington y Nueva York, publicando en la revista «El hogar» sus cartas de viaje durante 1949.

Apenas viaje del año `48 es una plaqueta que siguió a Otoño imperdonable: en una colección de cuadernos de poesía que estaba dirigida por Jorge Mutone y Manrique Fernández Moreno. La plaqueta consta de cuatro sonetos entre los cuales es interesante señalar uno titulado: «Después de Bécquer» porque está dedicado a Gustavo Adolfo Bécquer que aparece como el «tú» al que se dirige el sujeto poético: «Gustavo Adolfo yo te hubiera amado.»

Es interesante señalar que el único epígrafe de Otoño imperdonable corresponde a una de las rimas de Gustavo Bécquer. El rasgo retórico principal de esta plaqueta es la repetición de los versos. En estos sonetos también hay una retracción del yo poético hacia su propia intimidad. El tema de los poemas es el de los propios sentimientos, la dificultad para concretar una experiencia amorosa y también podría apuntarse que aparece la idea de que en esta retórica ya comienza un proceso de anquilosamiento, de cristalización. El epígrafe de la plaqueta dice: «Este es el viaje de la sangre mía: / apenas viaje, espuma de palabras.» Puede leerse esto como la visión de una palabra inútil, algo que no tiene consistencia.

El enamorado y el ANGEL

1951 la editorial Losada edita un libro de poemas que contiene uno de Ángel Bonomini y otro de MEW: Argumento del enamorado y Baladas con Ángel.  El libro se ha publicado de esta manera porque según los biógrafos MEW y Bonomini eran pareja en la vida real. En este libro aparece como lo más importante la figura del Ángel que está escrito con mayúscula en todos los poemas y que representa al Ángel como figura mística y el Ángel real o sea Bonomini. Los poemas tienen un rasgo que los hace participar de lo amoroso carnal, del amor humano, así como del amor místico, porque también aparece Dios en varios de ellos.  

El epígrafe con que se inicia el libro Baladas con Ángel son dos versos de un soneto de Shakespeare, que dicen: » así como el sol es diariamente nuevo y viejo/ así también mi amor aún dice lo que ya está dicho». Lo que ya está dicho puede leerse no sólo referido al campo amoroso sino también al terreno poético, una voz poética que vuelve a repetir las mismas cosas.

1958  Estos moldes retóricos continuaron hasta el año `58 con el libro Casi Milagro que apareció en los Cuadernos de Julio Herrera y Reisig que estaban dirigidos por Juvenal Ortiz Saralegui. En el comentario biográfico que presenta Casi Milagro se introduce a María Elena  como colaboradora del diario La Nación, la Revista Sur y La Gaceta de Tucumán. Afirma que tiene un libro inédito que es Tutú Marambá; el libro de poemas para niños.


Viaje a Francia

1952: Viajó a Francia con Leda Valladares y vivieron durante cuatro años en París, formando un exitoso dúo de cantantes folklóricas. Trabajaron en los mismos lugares donde debutaron las figuras más famosas de la canción popular francesa: Boris Vian, Juliette Greco, Barbara, Charles Aznavour, Leo Ferré e Ives Montand.

El dúo hizo presentaciones exitosas en diversos lugares nocturnos, en televisión y también grabaron varios discos. Cuando regresó a la Argentina recorrió el país difundiendo nuestro folklore con el dúo Leda y María. Cuando regresó a la Argentina Walsh trajo de Francia los versos para niños que todavía no publica, pero que nacieron en el Hotel du Grand Balcón de París, donde, como ella misma lo explica: sobre una redonda mesa cuya vetustez había cubierto con un inmaculado hule blanco, empecé a librar mis primeras batallas hacia la brevedad, el verso corto y sonoro, el chiste rimado, todo eso que parece tan fácil.

A la vuelta de su viaje por Europa vamos a encontrar un cambio en la poética de Walsh unido a un cambio de destinatario y lo que es más importante para una persona formada en los esquemas ultratradicionales de la poética neorromántica: la idea de que el producto poético intenta ser un producto masivo, es decir que se escribe para la difusión.

A mediados de los `50 y principios de los `60 fue la época del llamado mundo del folklore. En este sentido hubo efectivamente un resurgimiento de las formas folklóricas que alcanzaron en la década del `60 una gran difusión El interés por las formas de poesía autóctonas, las formas musicales nativas y el pasado histórico argentino fue preocupación de los poetas llamados neorrománticos, como los romances de León Benarós.


LA DÉCADA DEL ’60

1962 Buenos Aires, María Elena Walsh librería El AteneoAlrededor del comienzo de los `60 las nuevas tendencias poéticas tuvieron una preocupación principal que fue la del contacto con el público. Los nuevos poetas participaron, por ejemplo, de recitales colectivos de poesía que se hacían al aire libre o en grandes auditorios porque su meta era establecer un nuevo contacto masivo, para devolverle a la poesía su importancia sonora.  Por ese motivo también participaron de experiencias musicales tanto en el sentido de que algunos músicos podían poner letra a algún poema como en el caso del cuarteto Cedrón que musicalizó varios poemas y milongas de Juan Gelman y a la inversa, poetas escribieron letras para canciones, ya que esta nueva idea de ampliar el público de la poesía estuvo entonces muy ligada a la canción.

Letra y música para niños

1960: Estrenó en Buenos Aires su primera comedia musical infantil: Los sueños del Rey Bombo, con dirección de Roberto Aulés, ocho canciones infantiles cuya música y letra es suya y la armonización de Leda Valladares. Aparecen en esta obra el gato Confite con la «Marcha del Michimiau» y «El gato Confite», «El Pez Tejedor», «La Bruja», encerrada en su burbuja, la famosa «Canción de Títeres», la historia del Rey Bombo y la Reina Bombilla, en «Marcha del Rey Bombo», «La ratita Ofelia» y «Canción para vestirse», que en 1960 aparecen publicados en Tutú Marambá.

1960 Tutú Marambá, su primer libro para chicos, se publicó con un préstamo del Fondo Nacional de las Artes en 1960 y en esa época comenzó a ponerle música a esos versos. «Los castillos», «La vaca estudiosa», «Don Dolón Dolón», «Canción del pescador», «La pájara Pinta», «Milonga del hornero» y «Canción de títeres», que integran Canciones para Mirar ya habían aparecido en ese libro de poesías. «La mona Jacinta», integra el espectáculo de la mano de «Canción de Titina» y «La familia Polillal» que habían aparecido en 1960 separadamente, las tres en Editorial Abril.

María Elena y la Televisión

1960: Ganó el Premio «Martín Fierro» al mejor guión televisivo por su programa infantil «Buenos días Pinky», y la Medalla de Oro de la Asociación Argentina de Autores (Argentores) a la mejor telecomedia, «Carola en el Balcón». Gran parte de la producción televisiva de MEW estuvo destinada a los adultos, escribió numerosos teleteatros que luego fueron destruidos por la autora.

La televisión, hace furor en la década del 60. En 1951 había llegado la televisión al país; en 1956 se fabricaron los primeros aparatos de industria nacional y a partir de 1957 la televisión desplaza al cine y a la radio en las preferencias del mundo del espectáculo.

Pinky es el personaje paradigmático de la televisión argentina de la década del 60. Fue desde locutora, conductora de programas, periodista, chef de cocina y actriz. Es la época del «boom» de los teleteatros femeninos para los cuales escribió MEW, como «De todo corazón», con Fernando Siro y «Bárbara Ley». Su relación con Pinky fue muy prolífica. MEW escribía el ciclo «Buenos días Pinky» donde Pinky era protagonista y debutaron en televisión Susana Rinaldi y Osvaldo Pacheco. Walsh también hizo los libretos de Pinkypáticas y los de la historia de la japonesita Susuki Notaro Takemoto Yakazuyi Sakai en el viejo Canal 7 con Pinky actuando como japonesa. La autora no conservó los guiones de esos primeros teleteatros.

Espectáculos Musicales

Canciones para mirar

1962: Se estrenó en el Festival Infantil de Necochea Canciones para mirar, espectáculo musical para chicos, y en mayo de 1962 hizo su debut en la Sala Casacuberta del Teatro Gral. San Martín de Buenos Aires con Laura Saniez, Alberto Fernández de Rosa, las voces de Leda y María, vestuario de Susana Walsh y sonido de Valeria Watson.  Parte de las canciones que integraron Canciones para mirar aparecieron publicadas luego del espectáculo, en 1965, en el libro El reino del Revés, como: «Canción para vestirse», «Canción de tomar el té», «Canción del jardinero», «Canción de bañar la luna», «El Reino del Revés», «Canción del estornudo» y «Canción de la vacuna».

Canciones para mirar resultó revolucionario para la época; tuvo un éxito de público y de crítica tan importante que se ha venido representando hasta el momento en Argentina y en otros países. Victoria Ocampo, la conocida escritora argentina, dijo del espectáculo: «esas canciones tienen un solo defecto: son tan pegadizas que no me las puedo sacar de la boca.»

Doña Disparate y Bambuco

1963 estrenó su obra para chicos: «Doña Disparate y Bambuco» en el Teatro General San Martín con dirección de María Herminia Avellaneda. La asociación artística con Walsh empezó en 1959 cuando Avellaneda introdujo al dúo «Leda y María» en un programa suyo del canal 7. En ese mismo año MEW realiza con ella un breve ciclo de teleteatro infantil en el que aparecen Doña Disparate y Bambuco. En una entrevista de ambas se refieren a los personajes de esta comedia: Hemos recurrido a las formas primarias, clásicas del teatro, es decir, a la pantomima y al payaso. Bambuco es la personificación de la infancia: Doña Disparate representa al adulto que todavía conserva mucho de la sensibilidad infantil… tenemos la impresión de que se han realizado pocas experiencias similares, tanto en nuestro país como en Europa. Por lo tanto ésta significa un intento estético muy importante realizado con honestidad.

Lydia Lamaison, Pepe Soriano, Teresa Blasco y Osvaldo Pacheco fueron los primeros actores que debutaron con la obra en televisión. Algunas canciones de este espectáculo habían aparecido publicadas anteriormente en Tutú Marambá como «Calles de París» o «Canción de Lavandera«. La famosa canción: «Manuelita la tortuga» que se ha convertido en un clásico de la música popular infantil en Argentina, se estrenó en «Doña Disparate…» y apareció luego integrando el libro El reino del revés.

Las Canciones para Mirar y Doña Disparate y Bambuco se representaron muchas veces en colegios, hospitales, plazas con distintos actores y en varios países.  Los chicos y sus maestras las copiaron, adaptaron, cambiaron, mejoraron o estropearon este repertorio y lo usaron para jugar y divertirse.

Estas canciones no son ni viejas ni nuevas sino, como escribió Victoria Ocampo, son del “color del tiempo”

Comienzo de su fama artística

1965: Fue elegida una de las “Diez Jóvenes Sobresalientes de Argentina”. En este año con el subsidio del Fondo Nacional de las Artes publicó: Hecho a Mano, su libro de poemas para adultos y Zoo Loco.

1965 Viaja a EEUU y Europa donde monta Canciones para mirar

1966: Aparecen Dailan Kifki y Cuentopos de Gulubú

1968: Cuentopos tiene el “Primer Premio en el Festival del Disco Internacional”. También obtuvo el “Martín Fierro al Mejor Programa Infantil” por  “Juguemos en el Mundo”.

 

Una época de cambios

La televisión genera agencias de marketing y publicidad. Los productos, una heladera o una novela de García Márquez podían venderse a través de su marca registrada. Entre los rasgos del período 1955-66 se encuentra la presencia de los jóvenes en la vida cotidiana, con modas y gustos propios fomentados por la publicidad del creciente consumismo. Ellos reflejaban la revolución juvenil en el mundo que culminó con la rebelión de los estudiantes de París en el mayo de 1968.

En esa década hay un número importante de casas editoriales en Buenos Aires y un público lector creciente, consciente del «boom» de la novela latinoamericana, que leen a Sábato, Borges y Cortázar. El nuevo mercado de lectores creó una nueva forma de periodismo, cuyo ejemplo más importante fue «Primera Plana» fundada en 1962 por Jacobo Timmerman. Otra revista de los 60 fue «Confirmado».

Mafalda

En 1964 en «Primera Plana» nació Mafalda, el personaje de historieta de Quino. Apareció poco antes del golpe de Estado que derrocó al presidente Arturo Illia y un año después de que Los Beatles dieran su primer recital en Hamburgo. En 1965 reapareció en el diario «El mundo» hasta 1967, en que el matutino cerró. Mafalda continuó en la revista “Siete Días” hasta 1973. Las tiras de Mafalda son una suerte de antropología e historia argentina, donde su protagonista es una heroína iracunda que rechaza al mundo tal cual es. Mafalda se transformó en estandarte de la liberación femenina y de la lucha por la igualdad social.

Las visitas al psicoanalista se transformaron en parte de la vida cotidiana de la clase media en la década del 60. Psicoanálisis, feminismo militante y liberación sexual gracias a la píldora anticonceptiva, fueron la revolución de esos años.

Su compromiso político pacifista

Entre 1961- 1970 y los primeros años de la década siguiente se reclamó del oficio de escritor algo más que un compromiso político: la militancia e incluso la lucha armada. Walsh ha sido siempre una pacifista declarada, enemiga de la pena de muerte y defensora respetuosa de los derechos humanos y la libertad. Ha confesado que admira a Mahatma Ghandi y Martin Luther King, dos líderes de la no- violencia mundial.

En 1960 se fundan en Buenos Aires los Centros del Instituto Di Tella de arte, teatro y música que funcionaron hasta 1970. Su objetivo manifiesto era actualizar y modernizar las distintas disciplinas con las que estaban relacionados. Se pensaba que el desarrollo sólo podía conseguirse mediante el fortalecimiento de los lazos con Europa y los Estados Unidos y con la promoción de Buenos Aires como centro cultural internacional. Marta Minujín es un nombre emblemático del Di Tella. Aquí se efectuaron los «Happenings» (Arte de actitud) más famosos de la artista: «La menesunda» y «El batacazo».  Durante los 70 se dedicó a crear esculturas comestibles o combustibles, que reproducían monumentos tradicionales o mitos populares, destinadas a desaparecer ante el público, con las que persigue la desmitificación de los grandes hitos del arte clásico.

Finales de los ’60

En los años ’70 Buenos Aires vivía el auge del café-concert. Proliferaban los sótanos y bohardillas teatrales donde actuaban Carlos Perciavalle, Antonio Gasalla, Edda Díaz y Nacha Guevara entre los más famosos.

1968: Estrenó en el Teatro Regina de Buenos Aires un espectáculo unipersonal titulado: «Juguemos en el Mundo» dedicado a los «ejecutivos» donde cantaba canciones para adultos de su autoría. Su intención había sido hacer seis funciones presentadas en el estilo del music-hall que Walsh había conocido en París, pero contó con un éxito masivo de público que lloró a moco tendido con «El 45» o «Zamba para Pepe» y que coreó a toda voz «Manuelita».

Finalmente realizó 66 funciones en el Regina y luego pasó al teatro Embassy, con la dirección de María Herminia Avellaneda. Encaró esta nueva faceta artística con tanto éxito que se transformó en «juglaresa de Buenos Aires». Walsh con “Juguemos en el mundo” inaugura un género con escasa genealogía en Argentina: el recital. “El recital no era café –concert exactamente, pero el café –concert tenía mucho de recital”. “En Saint Germain Walsh había conocido el recital, una secuencia más o menos coherente de canciones, con algunos recitados intercalados, como seguramente habrán sido las juglarías de otros siglos.  En la Argentina no eran habituales los espectáculos de recital y menos en un teatro.”

1969: “La Mujer del año” en Argentina, elegida por el Instituto Argentino de Opinión Pública.

Canciones para adultos de María Elena Walsh

Las letras de las canciones para adultos escritas entre 1965 y 1966 paralelamente a Hecho a mano, se publicaron en dos tomos: Juguemos en el mundo (1970) y Cancionero contra el mal de ojo (1976). La situación social y política del país le inspira un amargo rezongo. Walsh es creadora de una nueva canción popular argentina, escribiendo letras con intención poética y logrando una calidad desconocida para el género.

Frente a sus coetáneos de la Nueva Ola que hacían música epidérmica con intención escapista, Walsh trata de cuestionar en sus letras la realidad socio- política nacional e internacional. Con un trabajo poético de la lengua al estilo de sus maestros franceses Brassens y Trenet, a quienes conoce en Paris en los años ’50, Walsh inaugura para el público argentino acostumbrado a escuchar la protesta dentro del tango o el folclore un nuevo género de canciones populares con un lenguaje diferente cargado de alusiones, humor e ironía, pero no exento de ternura. Dibujó con melodías populares: zambas, vidalas, chamamés y hasta con tangos el perfil de la «tierra de uno». El público porteño la aplaudió largamente para luego convertir en propias aquellas canciones,  como Serenata para la tierra de uno en donde se habla de las hondas razones que nos ligan a este suelo nuestro:

Porque el idioma de infancia

es un secreto entre los dos

Porque le diste reparo

al desarraigo de mi corazón.

Poesía que toca lo profundo

La revista «Confirmado» en un artículo del 6 de junio del 68 se refiere a sus recitales: «Durante dos meses, la clase media de Buenos Aires canceló el envaramiento y la solemnidad que se atribuyen al carácter nacional y se peló la garganta cantando en la sala, ondulando rítmicamente en sus butacas hasta aparentar un solo monstruo. Una grabación hecha desde el escenario permite oír, por ejemplo, el vozarrón más saludable y desafinado de la Tierra, coreando los versos en una canción por encima del resto de la platea. Otra noche, María Elena agotada, dejó trunco el último bis que concedía (La tortuga Manuelita): el público, sin inmutarse, siguió cantando. La gente no se limita a cantar. Algunos también lloran, sin reservas, a moco tendido, y después lo comunican con orgullo. Ese fenómeno asombroso prueba que María Elena ha tocado una cuerda muy profunda a la que pocos elegidos tienen acceso y casi nunca en forma masiva» (pág.26)

Walsh escribe una poesía directa y sencilla y demuestra que la Poesía no existe sólo en los temas consagrados ni en las formas tradicionales. Su poema «Como la cigarra» escrito a comienzos de los 70 en homenaje a los artistas populares que deben acostumbrarse a los éxitos y la derrota en un mercado cruel y desmemoriado, es una autobiografía musical.

Tantas veces me mataron

tantas veces me morí

sin embargo estoy aquí

resucitando.

Gracias doy a la desgracia

y a la mano con puñal

porque me mató tan mal

y seguí cantando.

En el 82 y 83 este tema fue creciendo hasta revelarse como el emblema de la transición hacia la democracia y fue cantado por diferentes artistas en recitales multitudinarios.

 


LA DÉCADA DEL ’70

María Elena Walsh 1971

1971: en Pasteur filma: Juguemos en el mundo, dirigida por María Herminia Avellaneda.

1972. Gira por América.

1973: Recibe el “Gran Premio de Honor de SADAIC”.  En ese mismo año hizo su espectáculo unipersonal en el teatro Maipo de Buenos Aires y luego de esta presentación, viajó a España desde donde regresó a fines del 74.

1975: Ofreció un recital para adultos en el Teatro Regina titulado: «El buen Modo«. En este recital se aleja de la canción testimonial y se inclina por la canción romántica; algunos títulos son: «El buen modo», «Palomas de mi ciudad», «Vidalita porteña», «Orquesta de Señoritas«, «Endecha española» y «Sin señal de adiós». No obstante el suceso de público de «Juguemos en el Mundo», había dejado pasar siete años para repetir un espectáculo para adultos.

1976: Chaucha y Palito, cinco cuentos para niños.

1978: Clausuró una etapa de su carrera despidiéndose del mundo del espectáculo con un unipersonal: «Chau ejecutivos», realizado en el hotel Bauen y salió su disco: «De puño y letra». “En julio de 1978, a los cuarenta y ocho años María Elena informaba a la prensa que no seguiría componiendo ni cantando. A diez años del estreno de Juguemos en el mundo, la juglaresa había decidido no jugar más, al menos en un escenario”.

1978: Recital en ATC, primera emisión en color.

En 1979 comenzaba su delicada enfermedad que pudo finalmente superar, luego de varias operaciones.

Sus ensayos periodísticos publicados en el diario Clarín de Buenos Aires entre 1976 y 1979 son inteligentes formas de resistencia civil al Proceso Militar de Reorganización Nacional, que comenzó en Argentina el 24 de marzo de 1976.

El artículo titulado:«Desventuras en el País Jardín de Infantes» publicado en Clarín el 16 de agosto de 1979, en el que atacaba la falta de libertad de expresión le valió la censura del Gobierno. Cuenta la autora: «A las 24 horas de haber publicado el artículo María Herminia Avellaneda me llamó para avisarme que me habían prohibido en el canal estatal y por ende en todo el país»

Así fue como decidió su viaje al  exterior con Sara Facio. En Paris asistió al estreno de Canciones para mirar llevado al disco por Jairo como Chansons à regarder.

 


LA DÉCADA DEL ’80

1980: Recibió el premio “Konex de Platino por Espectáculo”.

1981: Publicó la antología  A la Madre, donde reunió poemas para celebrar a las madres.

1982:

  • Cuando MEW está repuesta, la actriz Susana Rinaldi le hace un homenaje en el teatro Odeón: Hoy como ayer. Dirige: María Herminia Avellaneda.
  • Publica Los poemas que reúne su obra poética hasta el momento.
  • Interviene con sus composiciones en la música de la película Señora de nadie, de María Luisa Bemberg.

1983: Se inauguró la era democrática en Argentina y María Elena recibió el premio “Payasito de Oro”, distinción creada por Roberto Rius, fundador de la Casa del Títere y director de UNIMA y ASSITEJ, por su corriente renovadora dentro de la temática infantil.

En ese mismo año recibe el “Premio Literario Sixto Pondal Ríos”.

1984:

  • Desde 1984 MEW integra la comisión de Cultura de SADAIC, la Sociedad Argentina de Autores y Compositores. En ese mismo año realiza el guión del documental «La República Perdida», Segunda Parte que dirigió Miguel Pérez sobre los años del Proceso de Reorganización Nacional, entre 1976 y 1983.
  • Participa  en el Programa de TV de Canal 11 “La Cigarra”, con dirección de Víctor Stella junto a Susana Rinaldi y María Herminia Avellaneda.

1985: En julio es declarada “Ciudadana Ilustre de Buenos Aires” y forma parte del Consejo para la Consolidación de la Democracia. En 1985 recibe la “Orden de la Sonrisa de Varsovia”, por su obra para chicos.

1986 : La película de Luis Puenzo La historia oficial, que tiene como leitmotiv el tema de Walsh: En el país de Nomeacuerdo gana el Oscar en EEUU, el primero para una producción argentina.

1987: En Puerto Piray, Misiones se inaugura la Biblioteca María Elena Walsh.  Ese mismo año recibe el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes.

1988:

  • Vivir en Vos, Espectáculo unipersonal sobre la vida  de MEW, creado e interpretado por Virginia lago en Teatro Municipal General San Martín.
  • Don Enrique del Meñique, Música para Cine. Dirección Gabriela Nirino. “Premio La mujer y el Cine”. Festival de Mar del Plata.
  • La familia Polillal, Cine, música.  Dirección Isabel Benetti.  “Premio La Mujer y el Cine.” Festival de Mar del Plata
  • Requetepillos.  TV. Dirección María Herminia Avellaneda.

1989: Es nombrada “Ciudadana Ilustre de la Ciudad y Partido de La Plata”.

1989: La nube traicionera, Sudamericana

1990: Novios de antaño, Sudamericana. Novios de Antaño, su primera novela para adultos, una autobiografía donde son indiscernibles los límites entre la realidad y la ficción.

 


LA DÉCADA DEL ’90

1990: La Universidad de Córdoba le otorga el título de “Doctora Honoris Causa”.

1991:

  • El Gobierno de Buenos Aires la nombra «Personalidad ilustre de la Provincia de Buenos Aires».
  • Recibe el Diploma al Mérito en el 170 ª Aniversario de la Universidad de Buenos Aires.  La Asociación Argentina de Actores le entrega el Premio Trayectoria.
  • Candidata al Premio Andersen  presentada por ALIJA, la Sección Argentina del IBBY-International Board of Books for Young People, que premia al mejor autor mundial de Literatura infantil. El IBBY le otorgó la distinciónHighly Commendeden reconocimiento a su importancia en la literatura infantil de habla hispana.

1992: En abril firma en la Feria del Libro en el stand del diario Clarín ejemplares de su texto titulado «La pena de Muerte», que había sido publicado en el Suplemento Cultura y Nación el 12 de setiembre de 1991. Este artículo es una postura decidida contra la pena de muerte: «Cada vez que se alude a este escarmiento la Humanidad retrocede en cuatro patas.»

1984/86: Selecciona y traduce decenas de cuentos infantiles que se publican en 1992 cuando se hace cargo de la dirección de: Veo-Veo, Mi primera enciclopedia, obra concebida para los niños en la etapa preescolar y en los primeros años de la escuela primaria, que se publicó en fascículos y libros en la Argentina y países americanos.  

1993: Publica Desventuras en el País Jardín de Infantes, donde se reúnen artículos periodísticos correspondientes a diferentes épocas de su trayectoria, incluido el polémico texto acerca de la pena de muerte. En este año Ediciones Colihue la distingue con el premio Pregonero de Honor por la tarea realizada en la difusión de la literatura infantil.

1993: Viento Sur. Poema musicalizado por Lito Vitale,  en sello Sony.

1994: Gana el “Konex de platino en la categoría Letras”.

1995: El 6 de octubre en San José de Costa Rica se le entregó el “Premio Mundial de Literatura Infantil José Martí”, que se otorgó por primera vez y que ganó junto al suizo Franz Hohler, después de sortear una selección que incluía a 113 autores de 30 países. Las autoridades de Costa Rica valoraron de este modo su trayectoria y la valentía de su voz.

1996:

  • Recibe en Chile el “Premio Gabriela Mistral”.
  • Fábulas Urbanas: Op.99 de Pompeyo Camps sobre un Poema de MEW.  Estreno mundial: 6/11/96 en el Teatro Colón con la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires.
  • También en 1996 la película de Susana Tosso: S.O.S. Gulubú  con música de Walsh recibe un “Premio en el Festival Internacional del Cine de la ciudad de Mar del Plata”.

1997:

  • Recibe  el “Premio Especial de Argentores”, y la Masonería Argentina le otorga el “Premio Mundial de la Paz”.
  • Cantamos a María Elena Walsh, Disco Homenaje.  Sony presentó un disco en homenaje a la trayectoria como cantautora de María Elena, donde jóvenes cantantes grabaron una selección de canciones de su autoría.
  • En julio el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires la distinguió junto a otros trabajadores de la cultura como «Maestra del Arte».
  • El 6 de noviembre fue premiada por la Asociación Amigos de la Universidad de Tel Aviv (AUTA) por su trayectoria en defensa de los valores humanos y su producción poética.
  • En noviembre la editorial Espasa – Calpe reeditó las obras de Walsh en una biblioteca que lleva su nombre y se publicaron nuevas aventuras de Manuelita con el título de: Manuelita ¿Dónde vas?

1998:

  • El 21 de abril se festejó el primer día de emisión de cuatro estampillas con sus personajes que lanzó el Correo Argentino. Las estampillas son obra de los ilustradores Eduardo y Ricardo Furhmann sobre temas de El reino del revés, Zoo Loco y Dailan Kifki, además de la célebre Manuelita. Es la primera artista argentina a quien se tributa un homenaje de este tipo en vida.
  • El 25 de noviembre de 1998 participó en el Teatro Colón de la ciudad de Buenos Aires del lanzamiento del disco «El grito sagrado» en el que junto con Jairo, Alejandro Lerner, Sandra Mihanovich, Víctor Heredia, Fabiana Cantilo, Pedro Aznar y Juan Carlos Baglietto, bajo la dirección de Lito Vitale les dan otro ritmo a los ritmos patrióticos. María Elena entra sobre el final de la Marcha de San Lorenzo por Alejandro Lerner en una versión beatle, casi romántica. Este disco será distribuido a fin del año ’98 en las escuelas porteñas y en marzo del ’99 se distribuirá cuando empiecen las clases en el resto del país. La idea es que los temas se acerquen más a los chicos cantados por intérpretes famosos.

1999:

  • Diario Brujo. Espasa.
  • García Ferré Entertainment Produce la película de Dibujos animados “Manuelita”, para cine y video, basada en la canción Manuelita la Tortuga, de MEW.  En octubre de ese mismo año “Manuelita” es candidata al Oscar.

 


SUS ÚLTIMOS AÑOS

2000: “La Farolera”: adaptación teatral del cuento del mismo nombre realizado por la Lic. María de las Mercedes Hernando, con canciones de Walsh y puesta, dirección y actuación de Virginia Lago.

2000: El día del maestro, 11 de setiembre de 2000 se inaugura en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires el lanzamiento de la Colección Alfa Walsh de la Editorial Alfaguara Infantil-Juvenil que tiene todos sus textos.

2000: El 10 de noviembre recibe el “Gran Premio de Honor” de la Sociedad Argentina de Escritores.

2001: Doña Disparate y Bambuco, protagonizada por Georgina Barbarrosa y elenco en Teatro.

2002: Publica en AlfaWalsh Hotel Pioho’s Palace, su última novela para niños.

2002: Se repone Canciones para mirar, protagonizado por Fabián Gianola y Claribel Medina en Teatro, gana el “Premio Estrella de Mar” en la ciudad de Mar del Plata.

2008: Fantasmas en el parque. Alfaguara

2008: Canciones para mirar. Teatro: Alfaguara

2008: Doña Disparate y Bambuco. Teatro: Alfaguara

Su Legado

Su obra ha sido traducida al inglés, francés, al hebreo, al italiano, al sueco, al finés, al guaraní y al danés. Numerosas escuelas, bibliotecas y plazas de la Argentina y el Uruguay llevan su nombre, como por ejemplo la Plaza María Elena Walsh en el Barrio San Cayetano, Gral. Roca, Río Negro y Plaza Manuelita en la ciudad de Pehuajó.  

Sus canciones fueron grabadas en discos, casetes, CD, reeditadas e incluidas en repertorios de grandes  intérpretes internacionales. Participó en el directorio de SADAIC, Sociedad Argentina de Autores y Compositores. Fue colaboradora de «Clarín» y «La Nación», dos de los diarios de mayor tirada y prestigio de la República Argentina.

María Elena Walsh falleció en Buenos Aires en el Sanatorio de La Trinidad a los 80 años el 10 de enero de 2011.  Sus restos descansan en el Cementerio de la Chacarita en el Panteón de SADAIC. Designó como única heredera de su obra literaria a la señora Sara Facio, la gran artista de la fotografía argentina, su compañera de toda la vida y gran amor,  como nos contaba María Elena en su último libro, Fantasmas en el parque (Pág. 63).

 

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